
El pasado 26 de enero, el Foro Interétnico Solidaridad Chocó, la Mesa Permanente de Diálogo y Concertación de los Pueblos Indígenas del Chocó, y las Diócesis de Apartadó, Quibdó, Istmina-Tadó y las organizaciones sociales, sostuvieron un encuentro departamental, frente al contexto actual a nivel la Nacional de cara a la ruptura de la mesa de negociación entre ELN y Gobierno Nacional y los hechos de violencia que se han presentado, las organizaciones étnico territoriales, las Diócesis de Quibdó, Istmina- Tadó y Apartado, las organizaciones sociales, se reunieron con el propósito de levantar el contexto actual de las subregiones, socializar el balance y análisis de la crisis humanitaria durante el 2018, un análisis al tema de coyuntural (fin de la mesa de diálogo de paz entre el ELN y el Gobierno Nacional), además acordar las acciones conjuntas que hagan frente a la situación departamental y nacional.
«Este espacio es para generar acciones unificadas y decisiones que debe ir en clave, en que Colombia no puede tener muertos de primera o segunda categoría».Abid Romaña, Coordinador del FISCH.
Por su parte Monseñor Juan Carlos Barreto de la necesidad de continuar apostándole a los diálogos entre ELN y el Gobierno nacional pese al escenario planteado por las partes, «Creemos que el camino de la paz para Colombia no se ha terminado con la decisión del ELN de apalancar los diálogos con este acto terroristas, ni la decisión sesgada del gobierno».
De igual forma, plantearon la actualización del informe de seguimiento al Acuerdo Humanitario ¡YA! en el Chocó. Además continuar apostándole a reformular los puntos planteados en el Acuerdo frente al Cese bilateral al acuerdo, la exigencia de no levantarse de la Mesa de diálogos. “No podemos perder de vista la lucha que hemos tenido durante 40 y 50 años, hay que empezar un trabajo fuerte, incidencia internacional, aquí juega un papel importante la Iglesia” Dennis Cabezón, Líder Indígena
En el espacio las autoridades étnicas, sociales y eclesiásticas construyeron un comunicado en el que enfatizaron en su decisión de declararse en Asamblea Permanente, además de pensar en una estrategia de movilización social de orden regional para exigir garantías de vida de las comunidades, la reanudación de los diálogos y la disposición de negociar del ELN y el Gobierno Nacional.